Entrevistas

  • Me da bastante pena la situación del algodón en Paraguay

    Sebastián Barbosa, director general de Embrapa Algodón, a su paso por Paraguay destacó la intensión de cooperar con nuestro país en el traspaso de nuevas tecnologías de algodón de Embrapa al IPTA. Entregó cuatro materiales y expresó que le da pena la situación del algodón en Paraguay, mirando lo que fue y lo que es ahora.

    POR NOELIA RIQUELME

    _ Campo. ¿Hacia dónde focaliza Embrapa sus investigaciones en algodón?
    _ Barbosa. Embrapa Algodón está ubicada en Campina Grande, Estado Paraiba, y tiene el mandato para trabajar para todos los productores de algodón. Nosotros en Embrapa no hacemos la distinción entre pequeño, agricultura familiar, mediano ni grande -industrial. Tampoco hacemos diferencias entre algodones blancos, algodones de color, de fibra larga, media, corta, algodón transgénico ni algodón convencional. Trabajamos con todos los tipos de algodón.

    _ Campo. ¿Cuáles son los objetivos de sus investigaciones?
    _ Barbosa. Tenemos dos objetivos principales en Brasil. En primer lugar garantizar la sostenibilidad del algodón que se produce hoy en nuestro país y en segundo lugar desarrollar tecnología para que el algodón pueda volver a ser cultivado en la zona semiárida de Brasil, que fue la tradicional área de producción de algodón y que dejó de producir algodón de forma comercial, después de la llegada del picudo del algodonero.

    _ Campo. ¿Con esos objetivos, qué tipo de desarrollo realizan? 
    _ Barbosa. Tenemos varios programas de investigación. El más importante, el programa líder de nuestra investigación es el desarrollo de nuevas cultivares de algodón, con buena calidad de fibra y con resistencia o tolerancia a estrés bióticos y abióticos. Los bióticos son las enfermedades, los insectos y los abióticos son la salinidad de los suelos, la sequía y otras cosas.

    _ Campo. ¿Cuáles son los resultados más recientes? 
    _ Barbosa. Nosotros tenemos para liberar este año tres nuevas variedades. Son las primeras cultivares transgénicas de Embrapa, con resistencia al herbicida glifosato y la resistencia a las orugas, que son plagas muy serias del algodón.
    En relación al picudo del algodonero hemos desarrollado una serie de técnicas. Por ejemplo técnicas del cultivo, establecimiento de fechas de siembra y de cosecha, además de la destrucción completa de rastrojos, después de la cosecha. Pero para el futuro estamos trabajando en el desarrollo de cultivares transgénicas de algodón con resistencia al picudo de algodonero.

    _ Campo. ¿Cómo está Brasil en su producción de algodón. Hay muchos factores aún por ajustar?
    _ Barbosa. Siempre vamos a tener cosas que ajustar. La producción de algodón en Brasil nunca fue suficiente, pero con excedente para exportación. Brasil es el quinto productor mundial más grande de algodón y también está entre los cinco más grandes exportadores de algodón. Entonces esto genera renta, empleo y dignidad para las personas que están involucradas en la producción de algodón. No solamente en la producción, sino la industria textil, artesanía, toda la cadena de algodón. Incluso para los que se dedican al comercio de abonos, al comercio de plaguicidas, al comercio de la fibra de algodón y a los subproductos de algodón, como las semillas, el grano y otros que son considerados subproductos.
    Hay cosas muy importantes, como el aceite de algodón, que fue la base de la alimentación del noreste de Brasil y por una situación creada por el picudo algodonero hoy está casi todo sustituido por aceite de soja.

    _ Campo. ¿Cómo es la producción de algodón en Brasil. Quienes y cómo lo cultivan?.
    _ Barbosa. Hoy en Brasil más del 98% del algodón es producido de manera totalmente mecanizada por grandes productores. En el campo es muy difícil conseguir la mano de obra para el control de malezas y la cosecha. El costo de la mano de obra esta alto, por lo que si uno va a pagar eso y no tiene una productividad alta va a ser muy difícil competir. Hacer como se hacía antes es inviable.

    _ Campo. ¿Cómo ve a Paraguay mirando lo que fue y lo que es en algodón y cuál es la cooperación que le va a dar Embrapa?
    _ Barbosa. A mí me da bastante pena ver la situación del algodón en Paraguay en los tiempos actuales. He venido decenas de veces a Paraguay durante el tiempo del “oro blanco en Paraguay”, cuando este país llegó a sembrar 500.000 hectáreas de algodón. Entonces ahora es casi nada lo que hay con relación a esos tiempos. Pero hay gente aquí, con mucho conocimiento y nosotros de Embrapa estamos con ustedes para compartir conocimientos, compartir experiencias, sin ninguna imposición. Lo que tenemos está a disposición de los hermanos guaraníes, pero existe la necesidad de que los agricultores se organicen. Los pequeños productores deben organizarse, porque sin organización es muy difícil competir. En otros países están bastante bien organizados.

    _ Campo. ¿Cuáles son las variedades donadas al IPTA?
    _ Barbosa. Son cuatro las variedades que donamos al IPTA, que en nuestras condiciones producen bastante bien. Son variedades nuevas, de alta productividad, con buena calidad de fibra, que sobresalieron en los diferentes campos experimentales de Brasil y hoy son cultivares. Incluso son recomendadas para los cultivos de refugio en los programas de manejo de Helicoverpa armígera. Son variedades de interés de los norteamericanos, porque los norteamericanos no están desarrollando variedades convencionales y algunos agricultores no quieren pagar la tasa muy alta por la tecnológica para utilización de algodón transgénico. Entonces tenemos contrato para la producción de semillas para los Estados Unidos, de las mismas variedades que hoy estamos obsequiando a Paraguay.
    La producción comercial de semillas se tiene que hacer dentro del país. No se puede importar semillas en gran cantidad porque los riesgos de introducción de plagas y enfermedades son bastantes grande, incluso es una actividad económica muy importante para el país.
    Las variedades donadas son: BRS 286, BRS 368, BRS 335 y BRS 226. Son de alta productividad, de calidad de fibra mediana, en promedio de 32 milímetro de largo de las fibras.
    Nuestro programa de mejoramiento es dinámico. Siempre tenemos cosas nuevas. Hay una tendencia mundial que las variedades de algodón queden menos tiempo en el mercado, porque hay siempre oferta de cosas más dinámicas. Entonces es un proceso dinámico y nosotros estamos listos para brindarles nuevas variedades de algodón tan pronto como sean desarrollados.

    _ Campo. ¿Cómo está el panorama mundial del algodón?
    _ Barbosa. Es bastante estable. Los cinco países más grandes productores de algodón son India, China, Estados Unidos, Pakistán y Brasil. El mayor consumidor de algodón sigue siendo China y el mayor importador de algodón es Bangladés, con la industria textil muy avanzada con gran necesidad de fibra, porque produce casi nada de algodón. Entonces esto se divide entre países productores y exportadores y hay casos que son grandes productores y consumidores, como es el caso de India y China. Estados Unidos es el mayor exportador de fibra de algodón.

    _ Campo. ¿Cuál es la relación producción y stock?
    _ Barbosa. Los stocks mundiales finalmente han bajado un poco. Hay una oportunidad en torno al 2% de los stocks mundiales, pero tenemos altos stocks mundiales aún, básicamente sobre el control de China.

    _ Campo. ¿Cómo están los precios internacionales?
    _ Barbosa. Los precios internacionales son bastantes variables, tuvimos periodos bastantes altos, ahora mantiene un promedio de 70 centavos de dólar la libra, que es un buen precio para el algodón y la gente que se organiza bien puede ganar bastante plata sembrando algodón.

    _ Campo. ¿Es rentable el algodón?
    _ Barbosa. Es rentable, en Paraguay fue la cosa más rentable que hubo en agricultura y que sostenía gran parte de la economía paraguaya, incluso para los agricultores, pero ahora los costos están bastantes altos, entonces tenemos que luchar para conseguir altas productividades, disminuyendo el uso de plaguicidas, el uso excesivo de fertilizantes y trabajar en el manejo del cultivo para garantizar una productividad más grande.