Entre los pedidos, se reiteró la necesidad de un mejor precio recibido en finca, sobre todo por el incremento de los commodities, que representan el componente de mayor gasto en su estructura de costos de producción, por el empleo de granos en la alimentación del ganado lechero. A su vez, también se recalcó la necesidad de un mejor control al comercio informal del alimento líquido. Incluyendo aquí el combate al contrabando y a otras actividades desleales que distorsionan el mercado y generan pérdida de competitividad en la producción local. Igualmente se destacaron los resultados logrados gracias a la alianza público – privada, en instancias que posibilitaron escenarios más favorables, como el aumento de la producción para permitir el autoconsumo y la disponibilidad de excedentes que pasen a constituir en saldos exportables o una mayor diversificación de artículos lácteos, acompañando programas de fomento del consumo lechero, que sigue aproximándose a los niveles mínimos recomendados por los organizamos internacionales competentes.

De igual forma, se reiteró la necesidad de apostar por toda la cadena que tiene sus peculiaridades y que generaron y siguen generando múltiples beneficios, así como constituir canales que promuevan la inclusión de productores que hoy están fuera del circuido de la producción e industrialización, al tiempo de agradecer cooperaciones internacionales y locales para avanzar hacia nuevos desafíos. Finalmente, se procedió al tradicional “Brindis con vaso de leche”, más un video institucional de Friesland, como cooperativa anfitriona y hubo sorteos de kits lácteos para quienes acompañaron el evento virtual.
