Referentes mundiales del sistema de siembra di- recta (SSD) se citan para participar de este evento que por primera vez tiene a Paraguay como sede. De igual forma, se desarrollará el Encuentro Na- cional de Siembra Directa (ENSD) 2024, siguiendo con la iniciativa impulsada por la Federación Paraguaya de Siembra Directa para una Agricultura Sustentable (Fepasidias), que viene contribuyendo con la generación y el intercambio de conocimiento y tecnología sobre esta práctica conservacionista, en la que nuestro país es uno de los líderes internacionales de aplicación tomando como parámetro el área relativa de cobertura sobre el total sembrado. Este encuentro apunta a abordar la realidad actual y los desafíos que se presentan para SSD, según explica el presidente de Fepasidias, Ing. Agr. MSc. Martín María Cubilla Andrada. Además, resalta las contribuciones en la producción de alimentos y el ambiente. El organizador destaca que este sistema permite mejorar la salud del suelo. “Es un proceso minucioso pero próspero, ya que tener suelos saludables son esenciales para una vida sana y para la sostenibilidad a largo plazo de nuestros sistemas alimentarios y ecosistemas. La conservación y regeneración de la salud del suelo debe ser una prioridad en la planificación y gestión de la agricultura que, a su vez, llevará a una integración exitosa con otros sistemas de producción. Los suelos son un recurso finito, pero vivo, componente fundamental de los ecosistemas terrestres y proporcionan una amplia gama de servicios ecosistémicos esenciales para la vida en la Tierra, como la producción de alimentos, la regulación del ciclo del agua, el almacenamiento de carbono, hábitat para la biodiversidad, soporte estructural, ciclo de nutrientes, entre otros”, reflexiona al respecto de este punto.
“En Paraguay y en el mundo coexisten suelos y agroecosistemas contrastantes que enfrentan problemáticas y desafíos como la erosión, el agotamiento de materia orgánica y nutrientes, la compactación, la salinización, la pérdida de biodiversidad, la contaminación. Suelos sin una planificación y un manejo adecuado, tarde o temprano se convierten en suelos degradados, sin vida, lo que se reduce a alimentos de mala calidad”, menciona y añade que el SSD y la agricultura de conservación (AC) “buscan preservar y mejorar la salud y calidad del suelo, así como la biodiversidad y los recursos naturales, mientras se mantienen niveles óptimos de productividad”. Esta manera de hacer agricultura, prosigue, anida tres pilares fundamentales para la sustentabilidad en la producción. Estos son mantenimiento de cobertura permanente, rotación y diversificación de cultivos y un mínimo laboreo del suelo. “Estas prácticas de manejo interactúan de manera sinérgica y se complementan entre sí para promover la salud del suelo y mejorar el funcionamiento de los sistemas agrícolas. Es esencial implementar prácticas que aborden las propiedades químicas, físicas y biológicas del suelo. El SSD es una tecnología eficiente en la superación de las limitaciones provenientes de la explotación inadecuada del suelo y ha proporcionado mayor sustentabilidad a la agricultura y cuidado al medio ambiente, debido a que pro- mueve la protección permanente al suelo; la reducción significativa de los niveles de contaminación
de los cursos de aguas; la estabilidad ecológica de la región; la alteración de la composición de la flora y fauna, garantizando un equilibrio entre las especies benéficas y dañinas al sistema productivo y los rendimientos más estables en el transcurrir del tiempo con impacto mínimo en el recurso natural”.
Esto permite, añade, garantizar un equilibrio mayor entre el uso de insumos la cantidad producida. “El suelo es la base para los sistemas productivos, pero un suelo saludable y equilibrado en todos sus componentes (químicos, físicos y biológicos) es la llave para lograr un sistema de producción resiliente, sustentable, es decir, una producción de alimentos próspera”. Pidió dar mayor foco al tema. “El suelo es el recurso natural más preciado e importante, dentro de la propiedad agropecuaria. Muchos productores no dan la debida atención, lo que hace que al transcurrir el tiempo el suelo sea menos productivo. La sustentabilidad de la agricultura depende, entre otros factores, del uso de prácticas conservacionistas que minimicen la degradación de suelos y reduzcan pérdidas. El suelo merece atención especial. Por el uso adecuado, se torna la actividad agrícola viable económicamente y sin daños al medio ambiente”, recalca.
FILOSOFÍA Y FUNDAMENTO. La filosofía del SSD tiene en su esencia el equilibrio del ecosistema, ya que posibilita la auto sustentación en términos económicos, sociales y ambientales, reflexiona. “La siembra directa al principio, procura recuperar los suelos de baja aptitud y capacidad agrícola, haciendo con que pequeños, medianos, grandes productores permanezcan trabajando en sus propiedades. Es el sistema de exploración agrícola que más se aproxima al equilibrio de la naturaleza. El SSD tiene su fundamento en la ausencia del revolvimiento del suelo o mínima remoción (apenas en la línea de siembra), en su cobertura permanente y en la rotación y diversificación de cultivos. Es la forma de manejo conservacionista que envuelve todas las técnicas recomendadas para aumentar la productividad conservando o mejorando continuamente el ambiente” puntualiza. Agrega que el SSD ofrece ventajas que no pueden ser obtenidas con la labranza intensiva, resumidas en disminución de la erosión, menor emisión de gas carbónico (CO2) a la atmósfera, reducción de polución del aire, mejoramiento de calidad del agua superficial, mejoramiento de la estructura del suelo, aumento de la productividad a largo plazo, mayor retención de humedad, aumento de infiltración de agua en el suelo, economía de tiempo, menor desgaste de maquinaria, economía de combustible y aumento de la vida silvestre. Todo esto igualmente se trasfiere en beneficios reflejados en números, como la evolución del área y de rendimientos de soja en Para- guay, con aumento exponencial en la producción en poca superficie prin- cipalmente en el SSD y la AC. (Fig. 1), así como la permanente adopción del SSD en la región con un aumento del área de siembra bajo este siste- ma en los últimos años. (Cuadro 1). También recuerda que para plantear la siembra directa se requiere de la predisposición del productor, cons- ciente de adoptar una nueva forma de manejo de ambiente y sistema productivo. Es fundamental el entre- namiento y la capacitación, así como disponer de una asistencia técnica es- pecializada. Sugiere contar con áreas sin problemas de compactación o erosión y en lo posible libre de male- zas de difícil control, así como la elec- ción correcta de máquinas y equipos. Asimismo, plantea evitar quemar restos de cultivos y, finalmente, la implementación de prácticas como rotación y diversificación de cultivos, sumado a un manejo adecuado de la paja y la fertilidad del suelo con un buen plan de fertilización. El even- to es respaldado por la Cooperativa Sommerfeld y se realizará en el local del Servicio y Asistencia a Producto- res de Leche (Saple), en el distrito de J. E. Estigarribia (Caaguazú).
Consolidación agrícola
El desarrollo de la agricultura paraguaya tuvo un gran empuje a partir de la década del 70. La erosión fue el principal problema a controlar. Buscando posibilidades, se viajó principalmente al Bra- sil que en ese entonces ya estaba adelantado en cuanto a manejo de suelo, gracias a que Herbert Bartz fue el pionero en ir a Estados Unidos. Trajo máquinas y mejoró en la medida de la necesidad. Los paraguayos enterados de esto, fueron a Brasil. También la Coopera- ción Técnica Alemana colaboró. En 1992 se firmó un convenio con el gobierno paraguayo para establecer un proyecto de conservación y recuperación de suelo. Como Capeco nos introdujimos en ese traba- jo de investigación e incorporación de técnicos de materiales para que funcione ese programa de detención de la erosión a través de la siembra directa. El aporte, a través de la siembra directa, fue conso- lidar la agricultura, sobre todo consolidar la calidad de los productos que permite a los agricultores poner en la mesa tres veces al día de los ciudadanos de Paraguay”.

Luis Enrique Cubilla, asesor agrícola Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores
de Cereales y Oleaginosas – Capeco.
Cronología SSD en Paraguay
ANTECEDENTES. La siembra di- recta tiene sus inicios en Inglaterra, en los años 40 del siglo pasado. En los años 50, comenzó en EEUU y, en Alemania, en la siguiente década. En Brasil, surgió en el inicio de los 70, en el Estado de Paraná. Helbert Bartz es considerado el pionero y padre de la siembra directa en el Brasil y Latinoamérica, habiendo iniciado sus parcelas comerciales en el año 1972, con auxilio del ingeniero agrónomo Rolf Derpsch (Dijkstra, 1983; Borges, 1993).
1976. Un grupo de productores paraguayos visitó la finca de Bartz en Rolandia, Estado de Paraná,Brasil
1977. Se introdujeron las primeras máquinas Ibiruba, de siembra directa (SD) a través de la Cooperativa Colonias Unidas Agrícola Ltda. de la Colonia Obligado (Itapúa). 1980 – 1984. Primeros ensayos comparativos entre SD y labranza convencional, en la chacra experimental de Itapúa en la Colonia Pirapó. Durante el año 1982 hasta el año 1984, con el apoyo de la Cotia de Brasil, fueron reali- zados los primeros seminarios sobre SD en las colonias japonesas de Alto Paraná e Itapúa (Cubilla & Moriya, 2000). 1986 – 1990. Capacitaciones de productores líderes en Cetapar JICA sobre SD a través de cursos, intercam- bios de conocimientos entre los mismos productores y giras técnicas al Brasil y al mismo tiempo se instalan ensayos comparativos de SD vs labranza convencional. 1990. En el ex Centro Regional de Investigación Agrícola (CRIA) hoy IPTA, en Capitán Miranda (Itapúa), el “Proyecto de fortalecimiento de la producción de granos principales MAGJICA” seleccionó la SD para potenciar la producción de granos en la parte sur del departamento de Itapúa. En el mismo año se formó el primer grupo de productores en SD integrado por 12 agricultores de- nominados Grupladi.
1992. Se realizó el 1er Encuentro de Productores en SD del Paraguay. En encuestas del consejo permanente japonés para el estudio del cultivo por el método de la SD y el Centro Regional de Investigación Agrícola (CRIA), constatan que los principales problemas del sistema fueron el control de malezas, problemas en la germinación, pocos rastrojos, plagas en la soja y enfermedades en el trigo. 1993. En mayo, arrancó el Proyecto Conservación de Suelos MAG GTZ, con un fuerte impulso a la capacitación de técnicos, especialmente a los dedicados a la asis- tencia técnica de productores de soja y trigo. Los cursos y capacitaciones desde entonces, fueron desarrollados con la cooperación de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco). En agosto, se fundó la Federación Paraguaya de Siembra Directa para una Agricultura Sustentable
(Fepasidias). El mismo año también se iniciaron las investigaciones sobre abonos verdes, sistemas de labranzas y efectos residuales de herbicidas en los departamentos de Alto Paraná y San Pedro.
1994. En setiembre, se realizó el 2° Encuentro de Productores de SD en Paraguay.
1996. Primer Encuentro Latinoamericano de SD en la Pequeña Propiedad. Se demostró la viabilidad del sistema en las pequeñas propiedades. A partir de esa fecha el Ministerio de Agricultura y Ganadería dio mayor impulso a la difusión de la SD a los pequeños productores a la agricultura familiar. También se iniciaron los trabajos de investigación sobre producción de soja en campos nativos en el departamento de Misiones, juntamente con la Capeco, Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Regional Misiones. Los trabajos fueron destinados a determinar las variedades promisorias para la región, la corrección de la acidez de los suelos, el manejo de la fertilización y control de las malezas nativas. Se dio impulso a la demostración de la SD a través de parcelas de producción en establecimientos ganaderos y escuelas agrícolas.
1997 – 2000. El MAG, juntamente con Cetapar JICA y Capeco dictaron cursos sobre agricultura sustentable tomando como estrategia a la SD, dirigido a profesores universitarios, escuelas agrícolas, investigadores y técnicos de la asistencia técnica pública y privada.
2001. En Capeco, seminario de cierre del proyecto de conservación de suelos MAG-GTZ, liderado por el Ing. Agr. Rolf Derpsch, con presencia de destacados líderes mundiales. Paraguay reconocido como líder Mundial de Siembra Directa, con 75% del área agrícola, bajo esta técnica conservacionista del suelo. Además, simposio sobre SD de la Asociación de Siembra Directa de Naranjal (Asidinar) y reunión y asamblea anual de la Confederación de Asociaciones Americanas por una Agricultura Sustentable (CAAPAS).
2002. Primer seminario taller en Capeco, titulado “Padronización de análisis de suelos y conducción de experimentos de calibración para la recomendación de fertilizantes y encalado en SD en Paraguay”, organizado con los profesores Telmo Amado, Flavio Eltz, Thomé Lovato y Luiz Finamor de la Universidad Federal de Santa (UFSM), y el profesor João Mielniczuk de la Universidad Federal de Rio Grande del Sur (UFRGS), RS, Brasil, como también el Programa Nacional de Manejo, Conservación y Recuperación de Suelos del MAG, con el Ing. Agr. Ken Moriya como director.
2003. Acuerdo de cooperación técnico, científico y cultural, entre Capeco y UFSM, para la conducción de los primeros experimentos de calibración de fertilizantes a campo, para obtención de las primeras recomendaciones de fertilización bajo el SSD para los principales cultivos de granos del Paraguay. El convenio ha generado, aparte de la primera información del manejo de fertilizantes en SD, tesis de posgrado de estudiantes paraguayos en aquella Universidad, cuatro maestrías (Cubilla, 2005; Wendling, 2005; Hann, 2008; Fatecha, 2010) y una tesis de doctorado (Barreto, 2008). Estos trabajos permitieron realizar recomendaciones para la fertilización química de N, P y K en trigo, soja, maíz y girasol cultivados bajo el SSD.
2014. Curso intensivo para 249 nuevos técnicos de la Asistencia Técnica del MAG, municipalidades, gobernaciones y cooperativas agrícolas, con recursos del Proyecto Manejo de los Recursos Naturales y el Programa Nacional de Manejo, Conservación y Recuperación de Suelos.
2015. Capacitación a 70 Ingenieros Agrónomos de la Asitencia Técnica del MAG a través de un Proyecto Académico de Especialización en Conservación de Suelos con enfoque en cadenas de valor para la agricultura familiar fue dictado por la Dirección de Posgrado de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Asunción.
2016. Fepasidias, con el incondicional apoyo de CAPECO y muchos otros patrocinadores de la agricultura sustentable, concretó el primer Encuentro Nacional de Siembra Directa (ENSD), en Santa Rita (Alto Paraná). 2018. Segundo END, en Hohenau (Itapua)
2022. Tercer ENSD, en colonia Friedsland, distrito de Itacurubí del Rosario (San Pedro) con un promedio de 380 participantes. Se destacó cobertura del 99% del área bajo siembra con el SSD.
2024. Cuarto ENSD y Segundo Encuentro Mundial de SSD en J. E. Estigarribia (Caaguazú). A la fecha se cuenta con 10 organizaciones de productores y técnicos, asociados a la Fepasidias.
Escudo contra un país en banca rota
“Si la labranza convencional hubiera continuado en Paraguay con todos sus aspectos, el Paraguay hubiera sido un país en banca rota, llena de carga de erosión y un suelo degradado, improductivo. Un buen agricultor no es quien mantiene una buena apariencia, sino quien nunca deja de ver su suelo y que utiliza la técnica más eficiente de mantener el suelo cubierto y con rotación de cultivos permanentes. No se vislumbra, no aparece en el horizonte, un sistema de producción que no sea la siembra directa”.

Rolf Derpsch, ex asesor principal del proyecto Conservación de suelos MAG-GTZ, actual asesor Senior y consultor internacional.
Cambio de modelo y revolucionario
“ Eso (SSD) cambio realmente el modelo, porque las máquinas eran distintas, la preparación de la tierra era diferente, no habría que remover más materia orgánica en el suelo. Eso fue una revolución increíble para Paraguay y gracias a Dios todos los productores lo aceptaron sin problema. Nuestra economía va a seguir basándose en la producción del campo, eso no tenemos que olvidarnos. La estrategia de desarrollo hoy va hacia la producción de alimentos. Siempre tratamos de actuar en función a la demanda tecnológica, no la oferta y fundamentalmente lo que hoy exige el mundo globalizado en cuanto a la producción sostenible y sustentable. Tenemos que procurar preservar y conservar nuestro ambiente, nuestra base productiva para las generaciones venidera. No solamente pensar en nuestra generación, sino en las generaciones futura, incluso en aquellos que aún no nacieron”.

Rondald Dietze, ex senador de la Nación, ex viceministro de Agricultura, actual rector de la Universidad San Carlos.