Si bien un tercio de lo que produce Paraguay viene del campo, queda mucho espacio por conquistar, dijo Ferreira. Afirmó que el impacto en la economía es del 25% y que la producción moderna actual es de 3,6 millones de hectáreas y la minifundiaria es de 300.000 hectáreas. Destacó que, según la FAO, el país puede expandirse en cerca de 5 millones de hectáreas de tierras agrícolas, en especial en el Chaco, sin afectar la población boscosa. Toda la ribera del río Paraguay son zonas arrozables con cerca de 3 millones de Ha.
“Son tierras que están o sobre pasturas ganaderas, en muchos casos, donde ha avanzado en gran parte la agricultura moderna y son tierras que están con serios problemas de titulación, y eso genera una inestabilidad en términos de inversión y hace que la gente no produzca más de lo que puede alcanzar a producir el suelo”, explicó. El Ministerio de Agricultura y Ganadería debería trabajar en la reconversión de sus objetivos finales y convertirse en un Ministerio de la Producción.
Fuente: La Nación.