Los investigadores detallaron en la revista científica New Phytologist que este hallazgo fue la primera prueba en plantas que al alterar este paso podría mejorar los lípidos. El equipo de investigación planea explorar nuevas vías para mejorar la producción del aceite de soja, como por ejemplo cruzando líneas de soja modificadas con enzimas málicas con otras líneas diseñadas para impulsar la producción de aceite, lo que podría desbloquear mayores ganancias en la producción de lípidos.
Detallaron que la enzima málica es crucial en el metabolismo central del carbono, el conjunto de reacciones químicas dentro de las células que son necesarias para que una célula crezca y funcione correctamente. Esta, proporciona el conducto entre dos importantes nodos de metabolitos en el metabolismo central y puede afectar la asignación de carbono para impulsar la producción de petróleo.
Según las previsiones de los investigadores, las implicaciones de esta investigación son para un futuro prometedor en el que los cultivos de soja puedan adaptarse para satisfacer las demandas cambiantes del mercado y contribuir a la agricultura sostenible, la seguridad alimentaria y la producción de energía renovable. Además, el impacto de esta investigación puede extenderse potencialmente más allá de la soja al ofrecer información sobre la producción de lípidos en otros cultivos y aprovechar la ingeniería genética para mejorar la calidad de las semillas.