El cooperativismo paraguayo avanza hacia una nueva etapa de desarrollo impulsada por la innovación, la transformación digital, la formación de nuevos líderes y una mayor integración entre cooperativas. Para Lorenzo Barreto Duarte, presidente CONPACOOP, el desafío consiste en adaptarse a un entorno cada vez más competitivo, manteniendo como prioridad el bienestar de las personas y el desarrollo de las comunidades.
Con motivo de la celebración del Día Internacional de las Cooperativas y del Día Nacional del Cooperativismo Paraguayo, el dirigente afirmó que estas fechas representan una oportunidad para reafirmar la vigencia de un modelo empresarial que coloca a las personas en el centro de su gestión y promueve el desarrollo mediante la solidaridad, la ayuda mutua y la participación democrática.
"El cooperativismo sigue plenamente vigente porque demuestra todos los días que es posible generar oportunidades, construir bienestar compartido y fortalecer comunidades mediante el trabajo conjunto", expresó.
Este año, bajo el lema "Cooperativas por un mundo en paz", Barreto destacó que el aporte del movimiento trasciende el ámbito económico y contribuye a la construcción de una sociedad más inclusiva, participativa y solidaria.

Un modelo que transforma comunidades
El presidente de CONPACOOP señaló que el impacto del cooperativismo se refleja en la vida cotidiana de miles de paraguayos. Desde el acceso a servicios financieros confiables hasta el fortalecimiento de pequeños emprendimientos y proyectos familiares, las cooperativas generan oportunidades que impulsan el desarrollo local.
Además, resaltó la fuerte presencia territorial del sector, especialmente en localidades donde existen escasas alternativas de financiamiento y desarrollo económico.
"Cuando una cooperativa crece, ese crecimiento retorna a sus socios en forma de más servicios, mayores oportunidades y mejores condiciones para desarrollarse", afirmó.
Modernización con identidad cooperativa
Barreto explicó que el movimiento cooperativo enfrenta un escenario marcado por la acelerada transformación tecnológica, una competencia cada vez mayor y socios que demandan servicios más ágiles, eficientes e innovadores.
Ante esta realidad, CONPACOOP impulsa una agenda orientada a fortalecer el marco legal e institucional del sector, mejorar la protección de los ahorros de los socios, acompañar la digitalización de las cooperativas y promover la capacitación permanente de dirigentes y colaboradores.
No obstante, advirtió que la incorporación de nuevas tecnologías debe realizarse sin renunciar a la esencia del modelo cooperativo.
"El futuro dependerá de nuestra capacidad para innovar sin perder los principios y valores que distinguen al cooperativismo", sostuvo.
Jóvenes e intercooperación, las claves del crecimiento
Uno de los mayores desafíos identificados por la dirigencia cooperativa es garantizar el relevo generacional. En ese sentido, Barreto valoró la implementación de la Ley N.º 6999/22, que incorpora la educación cooperativa en el sistema educativo, como una herramienta para formar desde temprana edad una cultura de cooperación y preparar a los futuros líderes del sector.
Asimismo, destacó la importancia de fortalecer la intercooperación para compartir experiencias, desarrollar soluciones conjuntas y aprovechar economías de escala frente a los desafíos tecnológicos y del mercado.
"La innovación no consiste únicamente en incorporar tecnología; significa seguir siendo útiles para las personas sin perder nuestra esencia", enfatizó.
Una visión estratégica para los próximos años
De cara al futuro, CONPACOOP proyecta un movimiento cooperativo más moderno, integrado y preparado para responder a las nuevas necesidades del país.
Entre las prioridades institucionales figura el fortalecimiento del Observatorio Cooperativo, concebido como una herramienta estratégica para generar información confiable que facilite la planificación y la toma de decisiones dentro del sector.
Barreto también considera que Paraguay ofrece condiciones favorables para que las cooperativas continúen ampliando su aporte al desarrollo económico y social, acompañando a familias, productores y emprendedores con soluciones financieras responsables y cercanas.
En ese camino, la integración entre cooperativas permitirá expandir servicios en áreas como salud, educación, comercio y otros ámbitos estratégicos, potenciando el impacto social del movimiento.
"El cooperativismo paraguayo ha demostrado a lo largo de su historia que puede crecer con responsabilidad y mantener la confianza de sus socios. Si seguimos apostando por la innovación, la integración y el trabajo conjunto, continuará siendo un actor clave para el desarrollo económico y social del Paraguay", concluyó Lorenzo Barreto Duarte.