Febrero deja un mercado de soja que desafía la lógica estacional. En un contexto de producción global récord, los precios en Chicago cierran el mes con ganancias sólidas, impulsados por una combinación de factores geopolíticos , técnicos y una demanda industrial interna sin precedentes en EE. UU..
Aquí los puntos clave para la gestión de riesgo y toma de decisiones:
1. Dinámica de Precios y Cierre de Mes
Soja: Los precios recuperaron terreno tras una volatilidad extrema, cerrando cerca de los US$ 11,82 (US$ 434/ton). El mercado mostró una gran capacidad de absorción de ventas, manteniéndose por encima del promedio de seguro de cosecha fijado hoy en US$ 407/ton. Un escenario favorable para el Farmer que logre mantener sus costos operativos bajo control.
Harina y Aceite: El aceite de soja lideró el complejo, alcanzando nuevos máximos de contrato (61,70 ¢/lb) debido al optimismo por los mandatos de biocombustibles. La harina acompañó la tendencia, cerrando en torno a los US$ 320 por tonelada corta.
2. Los 3 pilares del Rally en febrero
Biocombustibles y EPA: La expectativa de que la EPA eleve los mandatos de mezcla para 2026 (proyectados en 5,61 mil millones de galones) ha inyectado una prima de demanda industrial que compensa la debilidad de las exportaciones.
Geopolítica y el "Factor China": El mercado operó bajo la esperanza de una extensión de la tregua comercial y la posible compra diplomática de entre 8 y 25 millones de toneladas de soja estadounidense tras la reunión presidencial de abril.
Molienda NOPA Récord: EE. UU. procesó 221,6 millones de bushels (6 millones de toneladas) en enero, el tercer total mensual más alto de la historia, confirmando que el consumo doméstico está absorbiendo el excedente de oferta.
3. Situación en Sudamérica
Brasil y Paraguay: Ambos países se encaminan a producciones récord (180M t y 11,5M t respectivamente). Sin embargo, problemas de moho y calidad en el centro-norte de Brasil y cuellos de botella logísticos han ralentizado la presión de venta física.
Argentina: Las lluvias recientes han estabilizado la producción en 48,5 millones de toneladas, aunque las zonas del sur siguen bajo vigilancia por humedad insuficiente.
4. Bases y Estrategia de Corto Plazo
El mercado de bases actúa actualmente como el "fusible" que conecta la firmeza de Chicago con la realidad física del Mercosur. Mientras los futuros suben por expectativas políticas, las bases locales operan bajo la presión de una cosecha masiva, situándose en terreno negativo (descuentos). Históricamente, este amortiguador suele absorber entre un 20% y 40% del movimiento de Chicago, permitiendo que la soja regional mantenga su competitividad frente al grano estadounidense.
¿Por qué podrían SUBIR (fortalecerse)?: Si Chicago sufre una corrección técnica brusca, las bases tienden a subir para amortiguar la caída del precio al productor. Asimismo, problemas de calidad o sequías en la región obligarían a los exportadores a pagar mayores premios para originar grano de estándar internacional.
¿Por qué podrían BAJAR (debilitarse)?: El riesgo principal es la saturación logística. Si los cuellos de botella en los puertos y la Hidrovía impiden el flujo de los millones de toneladas de la región, la base caerá para cubrir costos de flete. Además, si Chicago continúa su subida, la base ensanchará su descuento para no perder mercado frente a la oferta brasileña (hoy US$ 40-50/t más barata).
Perspectiva estratégica y cierre
En el corto plazo, el mercado seguirá siendo "rehén" de los titulares geopolíticos y de la confirmación de ventas reales a China. Ante la inminente entrada masiva de la cosecha sudamericana y ante un rally que los analistas califican como "de expectativas", la recomendación es realizar fijaciones parciales para proteger los márgenes.
Estamos ante un mercado que compra noticias y vende realidades. Mientras los fondos en Chicago alimenten el rally con algoritmos y titulares sobre la pulseada entre Washington y Beijing, el productor tiene una oportunidad de oro para blindar su zafra. Sin embargo, en el agro moderno, producir bien es solo la mitad del trabajo. Ser estratega y mantenerse informado ya no son opciones, son habilidades críticas que el agricultor debe aprender y dominar. La diferencia entre capturar rentabilidad o quedar atrapado en la presión de la cosecha no estará en el rinde, sino en la capacidad de leer el tablero global. El campo ya cumplió con un récord; ahora es el turno del estratega.