Con la presencia de autoridades nacionales, representantes de instituciones públicas y privadas, productores, consultores, clientes, referentes del sector agrícola y directivos del Grupo Sarabia, se realizó la inauguración oficial de Amaru Centro de Diagnóstico Inteligente para el Agro, la nueva empresa del Grupo Sarabia que nace con el propósito de transformar datos en conocimiento, y conocimiento en decisiones confiables para el sector productivo. La apertura de este nueva unidad marca un nuevo hito para el agro paraguayo al incorporar una infraestructura especializada que integra ciencia, tecnología y talento humano para responder a los desafíos de la agricultura moderna. La propuesta parte de una premisa clave: antes de decidir, es necesario conocer, medir y comprender. En este sentido, Amaru busca convertirse en un aliado estratégico para productores, consultores técnicos y empresas del agronegocio, generando conocimiento aplicable a las distintas etapas del proceso productivo, indicó un informativo dado a conocer.
Durante el acto, Paulo Sarabia, director del Grupo Sarabia, destacó que Amaru constituye un nuevo paso en una historia de más de tres décadas de compromiso con la agricultura paraguaya. “Amaru representa mucho más que una nueva infraestructura o una nueva inversión del Grupo Sarabia. Representa nuestra visión de cómo queremos ayudar a construir el agro del futuro. Nuestro propósito siempre ha sido estar al lado del productor, y entendemos que acompañarlo también significa brindarle información confiable que le permita tomar decisiones más acertadas, contribuyendo a mejorar su productividad y rentabilidad, al tiempo que promovemos una agricultura más sustentable”, afirmó. En tanto, Luis Ramiro Samaniego, presidente del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave), felicitó al Grupo por esta nueva apuesta y destacó la importancia de incorporar el diagnóstico y el conocimiento como parte de las herramientas disponibles para el productor.
Durante su intervención, el funcionario señaló que, “si bien resulta sencillo pensar en la comercialización de semillas, fertilizantes o defensivos agrícolas, existen otros servicios esenciales para una agricultura más eficiente que requieren una apuesta de largo plazo, como el análisis y diagnóstico de suelos”. Valoró que Amaru pone a disposición de los productores una infraestructura especializada que “amplía las capacidades para conocer mejor las condiciones del campo y tomar decisiones más fundamentadas, impulsando el desarrollo de una agricultura más eficiente y sustentable”. Según informó Ricardo Trautmann, jefe de Nutrición Vegetal y coordinador general de Laboratorio, el centro fue concebido como una unidad especializada de diagnósticos inteligentes para el agro, equipado con tecnología de última generación, procesos automatizados y sistemas orientados a garantizar precisión, trazabilidad y agilidad en los resultados.
Se contemplan diagnósticos de química y biología de suelos, nutrición vegetal, nematología, fitopatología, agua y semillas, generando información para comprender mejor las condiciones productivas y orientar el manejo agronómico. Trautmann explicó además que Amaru busca complementar las herramientas de agricultura de precisión utilizadas en el campo, conectando la información obtenida en la producción con los análisis realizados en laboratorio. “La filosofía que guía todo lo que hacemos es innovación al servicio de la precisión y precisión al servicio de la sostenibilidad”, expresó. En el caso del suelo, los análisis permitirán conocer aspectos como disponibilidad de macro y micronutrientes, pH, intercambio catiónico y la materia orgánica. Los análisis de agua permitirán evaluar la calidad del recurso utilizado en procesos de pulverización o riego, mientras que los análisis de semillas estarán orientados a verificar parámetros como germinación y vigor, fundamentales para garantizar un adecuado punto de partida de cada campaña agrícola.
La infraestructura y los procesos de trabajo están respaldados por protocolos y estándares internacionales, además de un equipo técnico multidisciplinario responsable de analizar las muestras, y un sistema de control de calidad mediante inteligencia artificial que interpreta y valida los resultados. Amaru es el resultado de un proceso de seis años de planificación y desarrollo, que incluyó estudios, visitas a laboratorios de referencia, conversaciones con proveedores internacionales y ajustes destinados a alcanzar un alto estándar técnico. De esos seis años, dos correspondieron al proceso de construcción de la infraestructura. El objetivo, de acuerdo con Trautmann, fue desarrollar no solamente un laboratorio funcional, sino una instalación preparada para ofrecer resultados de alta calidad y continuar evolucionando en el tiempo. La visión contempla seguir incorporando nuevas técnicas de análisis, actualizar equipamientos y fortalecer permanentemente las capacidades del equipo técnico.
La propuesta de Amaru nace también de la convicción de producir mejor para comprender mejor la tierra y utilizar cada recurso de manera más inteligente. El acceso a información confiable permitirá identificar necesidades, utilizar los insumos de manera eficaz, evitar desperdicios y excesos, optimizar inversiones y contribuir a la conservación de los recursos productivos. La sustentabilidad no se plantea como un concepto separado de la productividad, sino como parte de una misma visión. Conocer la fertilidad del suelo, su actividad biológica, las condiciones del agua o la calidad de una semilla permitirá tomar decisiones que contribuyan tanto a la eficiencia productiva como al cuidado de los recursos a largo plazo. El centro se proyecta como parte de una transformación de la agricultura hacia modelos cada vez más basados en información, precisión y conocimiento. Una agricultura capaz de producir alimentos de manera eficiente, pero también de preservar la capacidad productiva de la tierra para quienes vendrán.
“El futuro no comienza en la cosecha. Comienza mucho antes: comienza en cada decisión”, resume la filosofía que acompaña el nacimiento de esta unidad especializada. Con esta nueva iniciativa, el Grupo Sarabia reafirma su apuesta por la innovación y por el desarrollo de capacidades que contribuyan a la evolución del agronegocio paraguayo. Amaru llega para conectar la ciencia con las necesidades reales del campo y para transformar cada muestra, cada dato y cada diagnóstico en una oportunidad para comprender mejor, decidir mejor y producir mejor, destacó en otro párrafo el material de referencia. Cabe recordar que el grupo es referente del agro paraguayo, con actuación en otros países de América del Sur, como Brasil y Bolivia, en los segmentos de producción y comercialización de defensivos agrícolas, fertilizantes y acopio de granos, todo esto sumado a la activa participación de sus directivos para con iniciativas de Responsabilidad Social Empresarial.