El empresario explicó que este crecimiento está vinculado principalmente a las inversiones realizadas en los últimos años para ampliar la industrialización del rubro. Actualmente, Cappema reúne a cinco empresas y se suma una nueva planta de procesamiento en construcción, mientras el cultivo gana espacio entre productores que buscan diversificar sus actividades y, al mismo tiempo, aprovechar al maní como una alternativa para la rotación y regeneración de los suelos. “En los últimos 4 años está prácticamente duplicando y ahora ya está triplicando y así vamos haciendo crecer esta industria”, afirmó. Con este escenario, Janz estima que Paraguay llegará definitivamente a unos USD 25 millones en exportaciones de maní al cierre del año, aunque alcanzar los USD 30 millones dependerá del calendario de entregas acordado con los compradores internacionales. Los contratos suelen establecer entregas distribuidas durante varios meses, por lo que parte de la mercadería podría contabilizarse recién en enero o febrero del 2027.
Rusia, el principal mercado
Rusia continúa como uno de los principales destinos, pero Europa gana participación y representa una de las principales apuestas de la industria. Janz señaló que los Países Bajos y Reino Unido ya reciben volúmenes importantes y explicó que las nuevas inversiones apuntan principalmente al mercado europeo, debido a sus mejores precios, aunque también a sus mayores exigencias en trazabilidad, inocuidad, esterilización y límites de residuos de pesticidas. “El mercado europeo es el que más paga, también el mercado europeo al mismo tiempo es el más exigente”, destacó. Para sostener este crecimiento, uno de los principales desafíos será ampliar la base de productores. El entrevistado explicó que el cultivo requiere maquinaria específica y que los agricultores necesitan tener la seguridad de contar con un mercado para colocar su producción. Por ello, la industria busca generar confianza entre los productores para que incorporen el maní como alternativa a otros cultivos y se consolide una cadena de abastecimiento capaz de acompañar la expansión exportadora. “Así como hay que conquistar el mercado afuera, el mercado europeo, así mismo tenemos que ir conquistando la mente de los agricultores”, explicó el representante del gremio.
El Niño puede favorecer al cultivo de maní
El fenómeno de El Niño podría representar un escenario favorable para el cultivo de maní, debido a que las principales zonas de producción cuentan con suelos arenosos que drenan rápidamente el agua. Janz explicó que, en estas condiciones, las lluvias pueden ser beneficiosas para el cultivo, especialmente porque ayudan a compensar los efectos de los periodos secos. “A nosotros no nos va a perjudicar tanto porque nuestro suelo es arenoso y drena mejor el agua, lo cual en años secos es peor”, señaló. Actualmente, el maní se cultiva principalmente en el Chaco Central, el departamento de San Pedro, Caaguazú y, en menor medida, Canindeyú, según Janz. El empresario explicó que las características de los suelos en estas zonas hacen que el sector manicero tenga una situación diferente frente al exceso de lluvias, ya que el agua tiene mayor capacidad de drenaje.
FUENTE: LA NACION PY.