La actividad tuvo como eje central la evolución genética y el papel que desempeña la innovación en el incremento de la productividad agrícola. En ese sentido, la compañía reafirmó su compromiso con el desarrollo de soluciones que permitan acompañar la transformación del sector, apostando a la incorporación permanente de nuevas tecnologías y materiales genéticos adaptados a las necesidades de los productores paraguayos. Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la presentación de tres nuevas variedades de soja que se incorporarán al portafolio de Monsoy para la campaña 2026/27, las que representan un paso más dentro de la estrategia de mejoramiento genético de la marca para responder a los desafíos productivos de los distintos ambientes agrícolas del país, ofreciendo alternativas que contribuyan a maximizar el rendimiento por hectárea.
Se trata M 6188 I2, M 6425 I2X y M 6288 I2X, esta como refugio. Además de las nuevas incorporaciones, los asistentes recibieron actualizaciones sobre variedades ya consolidadas en el mercado, con información relacionada a desempeño, posicionamiento y recomendaciones de manejo. La propuesta estuvo enfocada en brindar herramientas técnicas que permitan a los multiplicadores fortalecer su rol dentro de la cadena de valor y acompañar a los productores en la adopción de tecnologías de alto impacto. Durante las presentaciones también se abordaron aspectos vinculados a las últimas tendencias en biotecnología, manejo agronómico y protección de cultivos. La visión compartida por Monsoy y Bayer durante el encuentro puso énfasis en la genética como uno de los principales motores del rendimiento agrícola.
Según señalaron, la evolución constante de los programas de mejoramiento permite elevar los techos productivos y aportar mayor estabilidad a los cultivos frente a condiciones ambientales cada vez más variables y exigentes. Asimismo, remarcaron que el acceso a germoplasmas de última generación se ha convertido en una herramienta estratégica para sostener el crecimiento de la producción nacional de soja y fortalecer la competitividad del país en los mercados internacionales. Finalmente, se destacó el rol clave de los multiplicadores en la difusión y adopción de las nuevas tecnologías disponibles para el sector. Sobresalieron puntos tales como genética avanzada, innovación tecnológica y asesoramiento técnico para alcanzar resultados consistentes en campo y reducir las brechas productivas existentes.
Más allá de los aspectos técnicos, el encuentro fue concebido como un espacio para fortalecer vínculos entre socios comerciales, aliados estratégicos y representantes de la marca. La agenda incluyó instancias de intercambio de experiencias, análisis de perspectivas para las próximas campañas y oportunidades para consolidar relaciones comerciales de largo plazo. El evento concluyó con una experiencia gastronómica especialmente preparada para los participantes, generando un ambiente propicio para continuar el intercambio de ideas y proyectar acciones conjuntas. Desde Monsoy destacaron que este tipo de iniciativas forman parte de una estrategia permanente de acompañamiento a su red de multiplicadores y productores. Es de resaltar igualmente que se compartieron algunos datos del resumen de ensayos 2026/26.