Invitado por IDEAGRO, el especialista expuso sobre los principales desafíos que enfrenta el cultivo de maíz en escenarios complejos y destacó que el manejo agronómico es una herramienta fundamental para elevar los pisos de rendimiento. “Con el manejo podemos ayudar a levantar los pisos de rendimiento. La clave está en ajustar mucho mejor los posicionamientos y las densidades para lograr rendimientos más estables y rentables”, señaló.
Uno de los puntos centrales de la presentación fue la necesidad de adaptar las decisiones de manejo a las características de cada ambiente. Según explicó Caggiano, en zonas de menor potencial productivo suele existir resistencia a reducir la densidad de siembra, aunque esta práctica puede contribuir significativamente a mejorar la estabilidad del cultivo.
“Muchas veces cuesta que el productor se anime a bajar la cantidad de plantas. Sin embargo, al reducir la densidad se gana seguridad en el rendimiento y se generan más oportunidades de capitalizar mejoras ambientales cuando estas se presentan”, afirmó.
Mayor precisión en ambientes restrictivos
El especialista remarcó que los ambientes de menor potencial exigen un manejo mucho más preciso que aquellos de alta productividad. En estos escenarios, cada decisión agronómica tiene un impacto más significativo sobre el resultado final. “En los ambientes restrictivos se debe tener una mejor calidad de siembra, ajustar con mayor precisión la densidad y controlar mejor las malezas. Cada factor del sistema puede generar pérdidas relativas de rendimiento mucho mayores que en ambientes de alto potencial”, explicó.
Asimismo, destacó la importancia de lograr una emergencia uniforme y seleccionar híbridos capaces de aprovechar eficientemente los recursos limitados disponibles.
“El objetivo es que las plantas nazcan bien y de manera pareja. Hay que elegir la densidad correcta y el híbrido que mejor capture los recursos escasos del ambiente para transformarlos en la mayor cantidad posible de kilos”, sostuvo.
En el cultivo de maíz, recordó que uno de los principales componentes del rendimiento es el número de granos por metro cuadrado. Sin embargo, en ambientes desafiantes este objetivo solo puede alcanzarse mediante un ajuste adecuado de la densidad de plantas.
El valor de generar conocimiento local
Durante su participación, Caggiano también valoró positivamente la Red de Ensayos de IDEAGRO, iniciativa orientada a generar información local para respaldar la toma de decisiones de los productores de la región. “Tener datos locales siempre suma. Me llamó la atención la profesionalidad con la que trabajan, las ganas que tienen de investigar y la necesidad de generar conocimiento para transmitir al productor”, expresó. No obstante, señaló que el verdadero desafío consiste en transformar esa información en decisiones concretas dentro de cada establecimiento productivo.
“El paso más importante es que el productor tome esos datos y los convierta en un posicionamiento dentro de su campo. Me encantó la red de ensayos; tienen más información de la que muchas veces se utiliza y creo que ese es el camino”, concluyó. La charla reafirmó la importancia de combinar genética, manejo agronómico y generación de conocimiento local para enfrentar con éxito los desafíos productivos del maíz en el Chaco y otras regiones de condiciones similares.