La jornada fue promovida por la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y tuvo como eje central la construcción de una visión estratégica para impulsar el crecimiento sostenible del sector porcino, fortaleciendo la articulación entre los distintos actores de la cadena.
Durante la apertura, el presidente de la UIP, Enrique Duarte, destacó que la producción porcina representa uno de los casos más relevantes de transformación industrial en Paraguay y subrayó la importancia de diseñar políticas públicas sustentadas en información confiable y datos sólidos.
“En la cadena porcina vivimos un momento excepcional. Las exportaciones crecieron un 43% en lo que va del año en comparación con el mismo período del año pasado. Esto no es suerte, es el resultado de inversiones sostenidas, de los estándares sanitarios construidos por Senacsa y, sobre todo, de productores que apostaron por la tecnificación”, expresó.
No obstante, Duarte señaló que el sector enfrenta importantes desafíos para acompañar el crecimiento de la industria. Uno de los puntos más destacados fue la elevada capacidad ociosa de las plantas frigoríficas, que actualmente oscila entre el 30% y el 35%.
Asimismo, entre los principales desafíos identificados durante el encuentro se mencionaron la necesidad de alcanzar el estatus sanitario de país libre de fiebre aftosa sin vacunación, aumentar el consumo per cápita de carne porcina en el mercado interno, diversificar los destinos de exportación y desarrollar herramientas financieras que faciliten el acceso de pequeños productores a inversiones y tecnología.
“Paraguay está invirtiendo para competir con fuerza en el negocio global de la carne porcina. Ese es un activo nacional que solo rendirá plenamente si la producción crece, se formaliza y se articula de manera planificada con la industria”, afirmó Duarte.
El titular de la UIP aseguró además que este encuentro constituye el inicio de un proceso de trabajo conjunto y comprometió el acompañamiento institucional para dar seguimiento a las alianzas y proyectos que surjan a partir de este espacio.
Un sector con perspectivas de expansión
Por su parte, Hugo Schaffrath, presidente de la Asociación de Criadores de Cerdos del Paraguay, señaló que la porcicultura nacional atraviesa una etapa de expansión sin precedentes y proyectó un crecimiento acelerado para los próximos años.
Según explicó, entre 2027 y 2028 Paraguay podría más que duplicar su número de madres en producción, impulsado por nuevas inversiones que incorporan elevados niveles de eficiencia y tecnología.
Schaffrath destacó que uno de los grandes desafíos es incrementar el consumo interno de carne porcina. Actualmente, el consumo per cápita ronda los 11 kilogramos por habitante al año, una cifra considerablemente inferior a la de países vecinos como Brasil y Argentina, donde supera los 20 kilogramos.
“Existe un enorme espacio para crecer en el mercado local. Aumentar el consumo permitirá que más familias accedan a proteína de calidad y, al mismo tiempo, fortalecerá toda la cadena productiva, generando mayor valor agregado para la producción primaria y más oportunidades de empleo”, señaló.
Otro reto fundamental será la apertura de nuevos mercados internacionales. Actualmente, Paraguay exporta alrededor de 20.000 toneladas de carne porcina, pero las proyecciones del sector apuntan a alcanzar unas 250.000 toneladas en los próximos cinco años.
Ante este escenario, Schaffrath advirtió sobre la importancia de reducir la dependencia de un único destino comercial.
“Hoy más del 80% de nuestras exportaciones tienen como destino Taiwán. Es un mercado muy importante, pero el crecimiento que se viene requerirá la apertura de nuevos destinos para sostener la expansión de la producción”, indicó.
El dirigente agregó que, si Paraguay logra acercarse a los niveles de consumo interno registrados en los países vecinos, gran parte del incremento productivo previsto podría ser absorbido por el propio mercado nacional.
Actualmente, el país consume entre 70.000 y 80.000 toneladas de carne porcina al año, volumen que podría aumentar significativamente en los próximos años acompañando el crecimiento de la oferta y el desarrollo de nuevos hábitos de consumo.
El Primer Encuentro de la Cadena Porcina del Paraguay dejó en evidencia el enorme potencial que posee el sector para convertirse en uno de los motores de la agroindustria nacional. Sin embargo, también puso sobre la mesa la necesidad de fortalecer la coordinación entre producción, industria, Estado y sistema financiero para transformar ese potencial en crecimiento sostenible, generación de empleo y mayor participación en los mercados internacionales.