Desde el lado de la oferta, los mayores aportes se observaron en servicios, manufactura, agricultura, construcción y electricidad y agua. Por el lado de la demanda, el crecimiento estuvo acompañado principalmente por el comportamiento de las exportaciones netas y el aumento del consumo privado y público.
La agricultura mostró uno de los principales avances del trimestre, con un crecimiento interanual de 11,1%. De acuerdo con el BCP, el resultado estuvo favorecido por una mayor producción de soja, arroz, poroto, girasol y tabaco. Este desempeño fue parcialmente compensado por menores niveles de producción de maíz, algodón, sésamo y yerba mate.
En contraste, el conjunto de actividades de ganadería, forestal, pesca y minería registró una contracción de 4,1% interanual. Este comportamiento obedeció a la recomposición del hato ganadero, que redujo el faenamiento de bovinos. Sin embargo, las actividades forestales y mineras presentaron resultados positivos durante el periodo.
Entre los demás sectores, los servicios crecieron 3,4% interanual, la industria manufacturera avanzó 1,8% y la construcción aumentó 4,2%. El sector de electricidad y agua registró una expansión de 13,0%, impulsada por el mayor consumo de las industrias electro intensivas y por el desempeño favorable de la generación de energía eléctrica de las entidades binacionales.
Desde la perspectiva de la demanda, el consumo privado aumentó 3,2% y el consumo del gobierno 6,2%, mientras que la formación bruta de capital disminuyó 11,8%. Por su parte, las exportaciones de bienes y servicios, crecieron 11,5%, favorecidas por mayores envíos de soja, trigo, productos farmacéuticos, maquinarias y equipos y productos de hierro. Las importaciones se redujeron 5,7%, debido a menores compras de combustibles y lubricantes, productos de hierro, maquinaria y equipos. En este contexto, la demanda externa aportó 6,7 puntos porcentuales al crecimiento del PIB.
Fuente: CAPECO