La Huerta de Jóvenes vuelve a formar parte de los atractivos de la Feria San Pedro, con la participación de estudiantes de nivel medio y universitario que asumen el desafío de producir sus propias hortalizas. La propuesta, impulsada por la Asociación Rural del Paraguay (ARP), llega a su tercera edición consecutiva y busca acercar a los jóvenes a la actividad agrícola mediante experiencias prácticas.
El ingeniero Julio Vera, coordinador de la iniciativa desde sus inicios, explicó que el propósito es despertar el interés por la agricultura, especialmente por la horticultura, a través de la participación directa en las distintas etapas del cultivo, desde la preparación de las parcelas hasta el cuidado y desarrollo de las plantas.
En esta edición participan estudiantes de Ingeniería Agronómica y de Educación Media Diversificada, pertenecientes a cuatro instituciones educativas. Cada grupo dispone de una parcela para desarrollar su producción y es responsable de mantenerla. No obstante, el trabajo también contempla la colaboración entre los equipos, que se apoyan cuando alguno no puede acudir al predio por compromisos académicos o institucionales.
Esta dinámica permite que los participantes, además de adquirir conocimientos sobre los cultivos, desarrollen valores como la responsabilidad, la cooperación y el compromiso, destacó Vera.
Diversidad de hortalizas
La huerta presenta una variedad de especies, entre ellas lechuga, repollo, remolacha, cebolla de hoja, rabanito, tomate, locote, pepino, zucchini y zapallito de tronco.
Durante los cuatro días de la feria, los estudiantes se turnarán para atender sus parcelas y recibir a los visitantes. La intención es que el público pueda conocer el proceso productivo y conversar directamente con los jóvenes sobre las prácticas y los cuidados que requiere cada cultivo.
La propuesta no se limita a estudiantes de carreras agropecuarias. Este año también participa un bachillerato técnico en informática, una muestra de que el interés por producir alimentos puede involucrar a jóvenes de distintas áreas de formación.
Para el coordinador, uno de los principales aportes de esta experiencia es transmitir conocimientos que puedan trasladarse a la vida cotidiana y replicarse en los hogares, incentivando la producción de alimentos a pequeña escala.
Premios al esfuerzo y la participación
La iniciativa también contempla incentivos económicos para reconocer el trabajo de las instituciones participantes. Según explicó Javier Ramírez Díaz de Espada, representante de la ARP San Pedro, la evaluación se realiza antes del inicio de la feria y considera el estado y la presentación de los tablones de cultivo.