31/01/2023

En dos semblantes distintos.

El 2022 cierra con dos momentos marcados, tanto en agricultura como en ganadería. Por una parte, una de las temporadas sojeras más duras en los últimos tiempos y, por otra, una mejor performance en maíz, a lo que se suma la incertidumbre de la campaña actual. En ganadería, exportaciones cárnicas superaron los 1.700 millones de dólares, más que el 2021, pero con la pálida de salir del “top ten” a nivel mundial. Sectores como lácteos, sésamo, forestal, tuvieron mejor desempeño en el recuento final.

La soja, principal rubro agrícola que motoriza la economía, tuvo uno de los peores desempeños históricos en la última zafra. Y esto se vio reflejado en los números finales, influenciando el Producto Interno Bruno (PIB), con un crecimiento de un 0,2 % y una inflación que se aproximó peligrosamente a dos dígitos para posicionarse en torno al 8 %. Por su puesto que hubo otros factores, pero sin dudas el mal año agrícola que finalizó con el primer semestre del 2022, tuvo su impacto.
Entrando en la segunda mitad, empezó a variar el semblante en el agro, aunque dentro de un todo, los distintos sectores tuvieron irregular cierre, algunos en alza y otros con aspectos negativos. Las proyecciones para lo que se viene se muestran cautelosa, sobre todo por la frecuencia de las lluvias en los momentos críticos del desarrollo de los cultivos de época. A continuación, una rápida evaluación de cómo cierran algunos sectores, que conocieron de luces y sombras, en dos semblantes distintos.
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