“La combinación de lluvias frecuentes, elevada humedad relativa, menor luminosidad y episodios de bajas temperaturas crea condiciones favorables para el desarrollo de enfermedades capaces de afectar la calidad comercial del grano”, indica el reporte de julio. Explica que el foco del mercado pasó del potencial de rendimiento que tendrían los granos a la sanidad de los mismos. La consultora indica que las primeras cosechas de junio mostraron buenos resultados, pero las preocupaciones registradas preocupan.
Afirma que los riesgos, hasta el momento, no se relacionan con “pérdidas significativas” en cuanto a la producción y las lluvias previstas para este mes podrían impactar en el proceso de secado natural del cultivo y ampliar el calendario de cosecha.
“La principal preocupación se concentra en un posible deterioro de la calidad, especialmente considerando que los descuentos comerciales comienzan a aplicarse cuando el porcentaje de granos dañados supera los parámetros establecidos por la industria. Algunos productores ya reportaron lotes próximos al límite de tolerancia durante las primeras entregas”, menciona el informe. En el plano comercial, los valores observados para el maíz ascienden a USD 140 la tonelada y se mantiene la incertidumbre en cuanto a la evolución de los precios cuando la oferta en el mercado se vuelva más fuerte en las próximas semanas.
Fuente: La Nación Py