El movimiento cooperativo paraguayo volvió a demostrar que constituye uno de los principales pilares del desarrollo nacional. Durante el acto central de conmemoración, realizado el 4 de julio en la Cooperativa Carlos Pfannl, en el departamento del Guairá, los principales referentes del sector coincidieron en destacar la fortaleza del modelo cooperativo, su impacto económico y su compromiso permanente con la inclusión, la educación y el arraigo de las familias paraguayas.
La elección de Guairá como sede tuvo un significado histórico. En la zona de Colonia Independencia nació en 1941 la Cooperativa Agroindustrial Ideal, considerada la primera cooperativa oficialmente reconocida del país, marcando el inicio de un movimiento que hoy representa una de las mayores fuerzas económicas y sociales del Paraguay.
Como anfitrión del encuentro, el presidente de la Cooperativa Carlos Pfannl, Enrique Bohnert, resaltó que la diversidad constituye una de las mayores fortalezas del cooperativismo. En ese contexto recordó que el lema mundial de este año, "Cooperativas por un mundo en paz", invita a construir sociedades más inclusivas mediante la solidaridad, la participación y las oportunidades que las cooperativas generan en cada comunidad.
Uno de los momentos más relevantes de la jornada fue la presentación de indicadores sobre la evolución del sistema cooperativo. El presidente del Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop), Carlos Romero Roa, destacó que en la última década los activos del sector se duplicaron, mientras que la cartera de créditos alcanzó cerca de 20.000 millones de guaraníes al cierre de mayo.
Asimismo, señaló que las cooperativas se consolidan como el principal soporte financiero para miles de pequeñas y medianas empresas, productores agropecuarios y emprendedores, además de liderar el financiamiento de viviendas mediante recursos propios, fortaleciendo el desarrollo desde las bases de la economía.
En representación de la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod), su presidente, Alfred Fast, puso en valor la dimensión económica que ha alcanzado el movimiento cooperativo paraguayo. Recordó que actualmente las cooperativas representan alrededor del 15 % del Producto Interno Bruto (PIB) y el 17 % del sistema financiero nacional, cifras que reflejan la confianza de los socios y la solidez del modelo.
Fast sostuvo que el cooperativismo demuestra que es posible combinar competitividad con solidaridad y crecimiento económico con desarrollo humano, al tiempo de resaltar las importantes inversiones que las cooperativas realizan cada año en educación, infraestructura, salud y programas sociales, generando oportunidades y fortaleciendo el arraigo de las familias en el interior del país.
La celebración también incluyó un espacio de análisis sobre los desafíos del cooperativismo en el escenario actual. El Dr. Fernando Griffith ofreció una conferencia magistral en la que reflexionó sobre el papel del modelo cooperativo como herramienta para impulsar el desarrollo económico, fortalecer el tejido social y promover una sociedad más equitativa y sostenible.
La conmemoración volvió a poner de manifiesto que el cooperativismo paraguayo trasciende su función económica. Su capacidad para generar empleo, facilitar el acceso al financiamiento, impulsar la producción y promover el desarrollo local lo posiciona como uno de los actores más relevantes para el crecimiento sostenible del país.