La doble jornada organizada por la firma Arrozal Agronegocios en la cuenca del Sur, en el área de influencia del departamento de Ñeembucú, permitió reunir a productores, técnicos y empresarios del sector arrocero para participar de diversas actividades a campo, así como la inclusión de un ciclo de charlas con expositores nacionales y extranjeros con aspectos orientados a evaluar el contexto productivo y económico del cereal. Uno de los momentos centrales fue la disertación del ex ministro de Hacienda, Manuel Ferreira.
Bajo el tema de “Proyecciones económicas”, el reconocido experto paraguayo explicó que el incremento de precios registrado en años anteriores estuvo vinculado a varios factores. Citó primeramente la restricción de exportaciones impuesta por India en 2022-2023, lo que generó una escasez global. “Hubo un incremento de precio importante en el arroz vinculado, sobre todo, a la escasez que se generó porque el país exportador más grande del mundo, que es la India, restringió sus propias exportaciones”, afirmó.
A este factor se sumó el impacto del fenómeno El Niño, que también contribuyó a tensionar la oferta internacional. Ante esto, la cotización al alza del cereal incentivó una expansión significativa del área sembrada en varios países, lo que derivó en un reacomodamiento del mercado. Con la normalización de las exportaciones de India y las mejores campañas en Brasil y Vietnam, la oferta creció y las cotizaciones retrocedieron hasta niveles por debajo de los USD 200 la tonelada, valores inferiores a lo que se venía registrando.
En ese contexto, el ex ministro paraguayo proyectó un ajuste regional del área cercana al 19%, con Brasil desempeñando un rol clave tras haber reducido aproximadamente 9% su superficie arrocera. “Creemos que va a continuar este proceso, lo cual normalizaría precios de arroz a valores anteriores”, indicó. No obstante, advirtió que el 2026 debe encararse con cautela. “Este es un año de una estrategia defensiva, no tanto una estrategia de tratar de ganar dinero, sino tratar de proteger lo que uno tiene”, subrayó.
Siguiendo esa misma línea, el disertante destacó a nuestro equipo presente en el evento agrotecnológico del sector arrocero la coyuntura que impone nuevas prioridades. “La liquidez se vuelve importante. La negociación con los bancos se vuelve importante. Se vuelven importantes otros recursos, hacerse asesorar en estos temas, que son temas que no son del día a día posiblemente y creo que ahí vamos a poder empezar a ver cómo aguantar, esperando un año 2027 donde ya se empezarían a recomponer los precios”, concluyó.